creci
soñando, siendo un vaquero. encendi en llamas mis anhelos campiranos y parti hacia el borde creciente de la noche. la luna tendió su cobijo y mi cajetilla de cigarros se agotó. caminé sin tomar agua por tres dias. habia una ciudad en llamas en el horizonte. sólo era mi mente en llamas. el sabor de ceniza en mi boca se tornó insoportable. saqué mi pequeño cuaderno y anoté en guijarros viene esta historia cowboy. dibuje la siguiente parte del mapa. trazaba mis pasos mi camino. el mundo se encendía frente a mi ya era de dia- porqué no lo vi venir. este desierto es uno de los ancianos, canté aunque en realidad queria escupir. escupir carajo porqué no traje más cigarros. y mi armónica, mi puta armónica. quería tocar un poco de blues a la luna aullar un poco de Howlin'. me levanté y seguí caminando ya no deseaba dibujar mi camino. recordé esos frijoles verdes que me gustaba comer con cáscara de chico. al día siguiente y al siguiente de ese no vi nada en ninguna parte, era como si las baquetas de un titán hubiesen usado el terreno como tambor. al tercer día encontré unas plantas las comí y seguí mi camino mis pasos humeaban eran mis huesos pulverizados o quizá los de los cuervos que seguían mi cada paso. se detenían a alimentarse de sus propios huesos entre la luz crepuscular - o eran mis huesos? tumtumtum sonaba el tambor a mis espaldas. seguí el camino hacia la inclinada pendiente frente a mi que llevaba una pueblo fantasma. me recibieron con vitores y jarras de agua. agradecido por su recibimiento pinte un mural de su historia como ofrenda. la historia iba así antes de la noche cayeron los estrellas nosotros somos sus hijos malditos. ahí me quedé tres meses. un dia retomé el camino, las fogatas quemaban con más vigor quizá me acercaba al desenlace. la noche tiene tres lunas dos más de las que recordaba, al menos no eran los planetas fantasmas de las que tanto me hablaba Coconiztl la bruja de mi pueblo de cuya teta me alimenté. la ceniza que se arrastraba con sus agudos dedos por mi lengua reculó. mis ojos ya no veían hace tiempo que había perdido el camino. mi tierra frente a mi, enterrada en mar. corrí hacia mi mente en llamas. estaba muy fría y mojada. nade en mi mente durante veinticuatro horas seguidas,
como todo un cowboy.