jueves, 18 de julio de 2013

Vienen de Júpiter

Vienen de Júpiter. Qué hacen aquí, se pregunta la humanidad unánimemente. Alguna vez escuché que la masa de gente es estúpida, definitivamente es difícil de negar, diría J, el agente azabache que interpreta Will Smith, quizá en su papel más vital. Un día bastante frugal de mi infancia decidí que algún día invadirían seres meta-espaciales, así que creé una espada laser, una espada laser de verdad. También aprendí a usar la Fuerza, esa que lleva F mayúscula. Un padawan self-made, pues, un ser de inimaginable sabiduría galáctica. Aunque en la actualidad, en la ceniza adultez, mis energías arcanas cesan; qué iba a saber que un día serían extremadamente útiles, qué iba a saber que la edad invalida la fantasía. Aquí me tienen. Esperar al fin de la humanidad puede aterrar a un sinfín de gente, a mí me divierte. Me divierte aunque la Fuerza aún me elude, esa energía metafísica que experimenté en la infancia, que ante nuestra insalvable realidad actual me asegurarían un lugar en la Cripta de Paladines, palpita en mí, despierta ante disidentes espaciales que amenazan la vida del planeta. Mi espada laser apenas despide esa luz afilada que antiguamente rebanaba extraterrestres viles e insaciables, aunque me aseguraré que sea reactivada a su luz de ayeres. Mientras seguiré en la penumbra, mientras vigilaré la matanza de mi especie. Aguardaré mientras se liberan mis energías astrales: brevemente esta camisa de fuerza que suprime mi espíritu Jedi dejará de ser una tumba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario